martes, 7 de junio de 2016

Buena práctica hospitalaria


Para mejorar la consistencia y estandarizar la práctica hospitalaria de dietistas, varios países han adoptado una serie de protocolos útiles y estructurados que ayudan a las dietistas de distintos países a proporcionar un cuidado excepcional y homogéneo, independientemente de donde procedan.

En Reino Unido es una práctica común al escribir tus notas clínicas seguir el "Proceso de Cuidado Nutritional" (Nutritional Care Process). 

Este modelo consiste en 4 pasos – siglas ADIM (Assessment, Diagnosis, Intervention, Monitoring)
  1. Asesoramiento: obtención de datos antropométricos como peso, altura, IMC; bioquímicos: análisis de sangre; relacionados con ingesta y actividad: diario de 3 días, nivel de actividad física, acceso a los alimentos, capacidad para cocinar, movilidad; salud bucal, apariencia física, perdida de masa muscular; medicamentos, historia clínica.
  2. Diagnóstico: Identificación del problema que el/la dietista deberá solucionar utilizando la información recolectada. Existe una terminología especifica para expresar el diagnóstico nutricional que es usando PES (Problema, Etiología, Signos/Síntomas). Por ejemplo: Ingesta inadecuada de fibra debido a un conocimiento pobre sobre fuentes de fibra e ingesta óptima, evidenciado por una ingesta 70% menor que la recomendada; Pérdida de peso involuntaria debido a una ingesta < 50% de las calorías necesarias secundaria a depresión, evidenciada por perdida de 6kg en 3 meses y muerte de su pareja hace 4 meses; alteración en la función gastrointestinal debido a cirrosis hepática evidenciada por esteatorrea. Nuestro diagnóstico debe ser conciso, claro, específico y estar basado en los signos y síntomas que hemos obtenido en el asesoramiento. Suena un poco cuadriculado, pero facilita la tarea de otros profesionales sanitarios a la hora de leer nuestras notas y diagnósticos.      
  3. Intervención: el/la dietista debe crear un plan para tratar el problema identificado en el punto anterior. El plan se explica al paciente y a la familia si es necesario. Se establecen metas a corto y a largo plazo.
  4. Monitorización: De esta manera evaluamos el progreso de nuestro paciente y si nuestro plan está funcionando. Si la respuesta es no, habrá que repasar las intervenciones, ver que ha fallado y establecer otras metas.  
Espero que os haya sido útil. Usar el modelo ADIM es bastante útil en la práctica hospitalaria y convierte nuestras notas y nuestro plan de tratamiento en un documento fácil de entender y de poner en práctica. 

Academy of Nutrition and Dietetics Evidence Analysis Library

Dejo un par de ejemplos más sobre ADIM aquí y aquí.

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